Repartiendo esperanza con Atomic Lab

Cómo un empresario argentino de 23 años está imprimiendo prótesis en 3D y regalando esperanza para niños y adultos

El fundador e inventor de Atomic Lab, Gino Tubaro, demuestra que la juventud no es una barrera impenetrable para la invención, para el espíritu emprendedor o para el servicio comunitario.

"Desde mi infancia, comencé a imaginar lo que podría inventar con mis ideas", dijo Tubaro.

A los 12 años, el argentino inventó un dispositivo que podía reconocer la diferencia entre un aparato y los dedos de una mano, permitiendo evitar la electrocución al interrumpir la corriente si los dedos estuvieran en contacto con una toma de corriente. Este invento lo hizo ganar $500 pesos argentinos y un reconocimiento significativo de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, una agencia de las Naciones Unidas que promueve la innovación y la creatividad que beneficia a todos los países.

Motivado, Tubaro continuó inventando. Sus creaciones incluyen un dispositivo portátil que reconoce letras en un texto escrito y las traduce en braille en tiempo real.

Desde prototipos hasta prótesis

A los 16 años, Tubaro decidió construir una impresora 3D a partir de los repuestos de las impresoras a papel. La idea era usar la máquina para hacer un prototipo de sus inventos e intentar crear una empresa. Ésta compañía también vendería las impresoras 3D que construye Tubaro.

"Luego de tener mi máquina, quería ir a foros y charlas y mostrar mis proyectos", dijo.

Con un mensaje en Facebook, los planes de Tubaro cambiaron y también lo hicieron las vidas de muchos.

La argentina Ivana Giménez no tenía los $10,000 que costaría comprar una prótesis para su hijo, Felipe Miranda, a quien, desde su nacimiento, le faltaba una mano. Ella le envió un mensaje a Tubaro en Facebook para preguntarle si podía usar la impresora para construir una prótesis para Felipe.

"Fue un desafío", dijo Tubaro, quien ahora está estudiando ingeniería eléctrica. "No estoy familiarizado con la medicina, ni la biotecnología, pero siempre me encantó diseñar cosas".

Tubaro basó el prototipo en una foto de Felipe y en el saber que él tendría un movimiento limitado.

"El primero fue muy, muy malo", dijo Tubaro. "Se rompió realmente fácil, y tuvimos que hacer muchas mejoras".

Después de recibir instrucciones de profesionales médicos, Tubaro y sus colegas descubrieron cómo hacerlo. Unos meses después, Tubaro envió la prótesis por correo, ya que no pudieron recorrer los 500 kilómetros para realizar la entrega de manera presencial.

En poco tiempo, Tubaro recibió fotos de Felipe usándolo para sostener una caña de pescar y realizar otras actividades valiosas. Entusiasmado, el joven inventor subió un video de Felipe y su nueva mano al Internet.

Reconocimiento mundial

El video fue un éxito. Además, su nueva compañía, Atomic Lab, ganó notoriedad.

En 2015, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) reconoció a Tubaro como uno de sus innovadores menor de 35 años. En 2017, Tubaro tuvo una reunión privada con, el entonces presidente, Barack Obama, en Argentina.

"En ese momento no sabíamos que mucha gente las querría", dijo Tubaro. “Pero decenas de miles de personas vieron el video que subimos. Luego, muchas personas querían la prótesis. Enviaron solicitudes a través de formularios de Google".

Las alianzas amplifican esfuerzos

Desde entonces, Gino Tubaro ha podido entregar prótesis sin costo a niños y adultos que las necesitan en Argentina, México y Brasil con la ayuda de socios que incluyen a Ford Fund, Disney México, History Channel y hasta los presos de un penal de la Provincia de Buenos Aires.

"Enseñamos a las personas encarceladas en Argentina cómo imprimir en 3D y ensamblar las prótesis", dijo Tubaro. "El proyecto cambió la mentalidad de éstas personas, y el número de ellas que regresa a prisión ha disminuido porque se sienten mejor con el trabajo que están haciendo".

Atomic Lab, una creación del innovador Gino Tubaro, se asoció con Disney México para proporcionar prótesis impresas en 3D con temática de súper héroe a los necesitados.

 

The History Channel donó $60,000 para el proyecto Atomic Lab Limbs en 2016. Los fondos se destinaron a suministros, herramientas, sitios de enseñanza virtual e investigación y desarrollo.

Para Disney México, Atomic Lab diseñó 60 prótesis de superhéroes de colores brillantes que fueron distribuidas por estrellas de cine.

"Los niños estaban muy emocionados", dijo Tubaro, quien aprendió inglés mirando televisión. "Comenzaron a no solo ser capaces de agarrar cosas, sino que también dijeron que se sentían como superhéroes".

Redes sociales conectando un socio automotriz

Un gran impulso para la organización sin fines de lucro se produjo después de que Tubaro tuiteó que su organización necesitaba un vehículo para aumentar la distribución. Esperaba trabajar con empresas automotrices. Ford fue el primero en responder.

"Después de ir a muchas automotrices, la única que se preocupaba más por la comunidad que por vender el vehículo, era Ford", dijo Tubaro.

"Él comparte la misma visión de Henry Ford", dijo Joe Ávila, gerente de desarrollo comunitario de EE. UU. Y América Latina en Ford Motor Company Fund. "Se ha comprometido a mejorar la vida de las personas, de eso se trata el Ford Fund".

Ávila conoció a Tubaro a fines de 2017, cuando el joven inventor volvió de hablar en la London School of Economics. Allí, Tubaro discutió el Proyecto #Argentinatón, la misión de Atomic Lab de entregar la mayor cantidad posible de prótesis a los argentinos más necesitados.

Atomic Lab usó una impresora 3D solar alimentada con energía solar creada por Gino Tubaro y un vehículo Ford Ranger para hacer y entregar prótesis sin costo para los clientes. La cinta de gancho y bucle hace que las prótesis sean ajustables, y el plástico mantiene el peso liviano.

"Fue muy fácil para nosotros asociarnos con él", dijo Ávila. "Es un emprendedor social".

"Encontramos una visión compartida con Atomic Lab: mejorar la vida de las personas aplicando la innovación y el ingenio para hacerles accesibles lo que necesiten para lograrlo", dijo Carlos Galmarini, director de relaciones institucionales de Ford Argentina.

Camino al éxito

Para empezar, Ford le prestó a la organización una Ford Ranger completamente equipada para el viaje planificado a través del país. Ford también proporcionó algunas modificaciones exclusivas para realizar la tarea.

"Es una gran camioneta", dijo Tubaro. "Y creamos una impresora 3D que (esencialmente) flotaba en la parte trasera del vehículo para que no tuviera ninguna interacción física mientras la camioneta estaba andando en la ruta".

Esencialmente, dijo Ávila, para estabilizar la impresora usaron el método que utilizan los militares para transportar bombas. Si pasaban por un pozo o algo así, la impresora no se movería y no se desviaría del proceso de impresión".

Esa no fue la única modificación que sufrió el vehículo. Conectaron un domo, cables y paneles solares al exterior para alimentar las impresoras 3D.

“Se requieren cinco o seis horas para imprimir cada parte de las prótesis. La idea era imprimirlas a lo largo de los 500 kilómetros entre cada ciudad", dijo Tubaro.

Igualmente produjeron algunas partes comunes antes de realizar el viaje. También, voluntarios de la Planta Pacheco de Ford Argentina, ayudaron a armar prótesis para entregar en su recorrido.

Usando la Ford Ranger, Ford Fund y Ford Argentina ayudaron a Atomic Lab a entregar cerca de 200 prótesis alrededor de Argentina. En total, Tubaro y su equipo pudieron entregar más de 1,000 dispositivos protésicos a personas en ciudades periféricas. También llegaron a aquellos lugares que se encuentran en áreas remotas a las que incluso "correo postal" no puede llegar.

"Mi parte favorita fue la entrega", dijo Ávila. "Vas a la casa para entregar las prótesis a las niñas, niños y adultos, y es muy difícil contener las emociones porque estás mejorando sus vidas".

Ávila dijo que Tubaro no solo dejó las prótesis y se fue. "También respondió a cualquier pregunta. Abría la camioneta, traía a los niños y les explicaba cómo funcionaba todo. Les contaba lo que lo motivó. Les imprimía un pequeño regalo y les contaba también cómo conseguir sus sueños y los alentaba a ser empresarios e inventar cosas. Los niños estaban muy emocionados".

Al final del viaje, Ford donó $40,000 dólares y la Ranger para que la visión de Tubaro pudiera crecer. Ahora, Atomic Lab está trabajando para asociarse con 44 países para entregar más prótesis a quienes encuentran una barrera en el costo.

Luego, dijo Tubaro, que quiere mejorar el producto con robótica e inteligencia artificial. Estas tecnologías podrían mejorar la capacidad del usuario para agarrar y sostener objetos.

Predicar con el ejemplo

A menudo, los jóvenes tienen grandes ideas, pero no saben cuál es el siguiente paso.

La clave es hacer conexiones sólidas, dijo Sibrina Collins, directora ejecutiva del Centro STEM de Marburger. Como parte de la Universidad Tecnológica Lawrence en Southfield, Michigan, el centro organiza competiciones de nuevos negocios para niños de escuelas secundarias de organizaciones religiosas y un campamento de verano anual llamado Shark Tank Entrepreneurship.

Keith Young, fundador de Ecotek Lab, una cohorte de investigación con sede en Michigan y basada en la ciencia para jóvenes en Detroit, Baltimore y Orlando, ve rasgos comunes entre los jóvenes inventores, desde su creatividad desinhibida hasta las barreras de entrada que enfrentan.

"Todos los niños están buscando lo mismo, una oportunidad para explorar", dijo Young.

Young, quien asesoró a los sistemas empresariales para las compañías Fortune 500 como consultor para Deloitte, comenzó a analizar la calidad de la educación que sus propios hijos estaban recibiendo. Fue entonces cuando desarrolló Ecotek, lo que él llama "un YMCA para científicos", para crear productos patentables en innumerables campos, como la ciencia material, dragón amarillo (enfermedad de la citricultura a nivel mundial) y la ciencia de la vida.

Young dijo que los jóvenes que no tienen un centro STEM o una organización como Ecotek cerca deberían buscar mentores en grupos de fabricantes o aceleradores de tecnología.

Gino Tubaro, que ahora tiene 23 años, espera ser una inspiración para quienes lo rodean, al lanzar su propia organización de inventores.

El inventor Gino Tubaro utiliza chats de video para acortar la distancia entre él y los clientes cuando no puede visitarlos en persona.

El laboratorio de incubación de la Liga de Inventores de Tubaro enseñaría a niños de 6 a 16 años cómo imprimir en 3D, usar una máquina de control numérico (CNC), código, corte por láser, diseño y más a través de proyectos prácticos y talleres.

"Es su visión de que más personas como él harán estas cosas en todo el mundo", dijo Ávila del Ford Fund.

Como resultado, Ford Fund creó y desarrolló el primer Ford Fund Entrepreneurship Ambassador Award para Tubaro. El premio incluirá una donación de $25,000 dólares para Atomic Lab y una visita a Detroit el 16 de junio del 2019, donde el joven inventor será el orador principal en un evento especial. También formará parte de un panel de jueces y participará en el programa Ford Fellowship que llevará a 20 empresarios de todo el mundo a Detroit.

"Los jóvenes dicen: 'Es joven como yo, todavía tiene que terminar la universidad'", dijo Ávila. “Gino es capaz de conectar su sueño con su pasión y sus habilidades. Él dice: "Sigue tú pasión. Si no tines habilidades, desarrollalas. Creá algo, inventá algo".